
“Muy buenos días a todos y a todas. Vengo a dar cumplimiento a lo prescripto por el artículo 99 inciso 8 en cuanto a dar inauguración a la Asamblea Legislativa, a las sesiones ordinarias de este período,
pero lo primero es lo primero y quiero solidarizarme con Chile, como lo
he hecho durante las primeras horas del día sábado y durante todo este
fin de semana en que hemos mantenido comunicación permanente con
nuestra amiga y compañera presidenta de Chile, Michelle Bachelet, a
quien le hemos ofrecido toda nuestra ayuda y debo informar que entre
hoy y mañana van a salir equipos de ayuda. Lo primero es lo primero,
quiero hablar de esto porque creo que nunca a ningún presidente le tocó
una apertura de sesiones ordinarias con una tragedia de las
características que está viviendo nuestra hermana República de Chile y
creo que bien merece articularse una ayuda. Hemos dado tres categorías,
salud, energía y agua, que están saliendo entre hoy y mañana en seis
vuelos de aviones Fokker y Hércules, un hospital militar reubicable de
12 módulos, con personal compuesto por 54 médicos cirujanos y clínicos;
está alistada asimismo otra dotación de 22 traumatólogos y cirujanos
para partir inmediatamente si es necesario; en energía estamos enviando
cuatro plantas generadoras; en aguas tres plantas potabilizadoras de
agua.
Pero al mismo tiempo estamos articulando ayuda entre el sector privado y el sector público, lo que les acabo de mencionar es ayuda de Estado a Estado, pero también importantes inversores chilenos -ustedes
saben de quien hablo, que tienen supermercados en nuestro país- se han
puesto en contacto pidiendo que por favor articulemos con los
empresarios argentinos para enviar alimentos que están haciendo mucha
falta dada la situación y hemos combinado que en aviones, mediante la
provincia de Mendoza, enviemos 400 t de arroz, 400 t de harina
fraccionada, 400 t de aceite, 400 t de fideos secos, 240 t de leche en
polvo y más de medio millón de litros de agua mineral. Esto es de
sector privado a sector privado y seguiremos estableciendo todas las
acciones necesarias para efectivizar en hechos y no solamente en
palabras la solidaridad. (Aplausos).
Ahora sí vamos a lo nuestro, a la República Argentina y a la segunda parte de ese inciso 8 del artículo 99 que me obliga a dar cuentas del estado de la Nación como administradora general del país, tal cual lo
marca el inciso 1. Pero quiero aclararles que voy a hablar del país
real, del país que me toca administrar todos los días, porque he
advertido que en los últimos tiempos han surgido como dos países: un
país real que ha permitido que por ejemplo se batan records, como no se
daba en años en materia de esparcimiento afortunadamente en nuestra
población, en nuestras playas, en nuestros centros turísticos, compras,
etcétera; y otro país al que yo denomino país virtual o mediático en el
cual suceden cosas horribles, en donde nada está bien, en donde todo
está mal.
Y quiero hablar de este país real en un mundo también que se ha tornado real porque hasta el último trimestre del año 2008 teníamos un mundo global virtual, una burbuja que estalló; una burbuja que muchas
veces nos fue presentada a nosotros, en estos casi siete años de
gestión del proyecto, como el modelo a seguir, y que estalló allá en el
último trimestre del año 2008 dejando ver el mundo de la economía real,
el mundo que estaba afuera de la especulación. Nos tocó abordar este
año que pasó, este año 2009, en el marco de la crisis global más
importante de que se tenga memoria; hacía 50 años que el PBI global no
caía un punto como sucedió, desde el año 1982 que el comercio global no
había caído el 13,4 como cayó durante el año 2009. El producto
industrial de Japón retrocedió 16 puntos negativos, el de Estados
Unidos 9 puntos y podría seguir dando cifras acerca de lo que fue el
mundo.
¿Qué pasó aquí en nuestro país durante el año 2009? De esto vengo a dar cuentas, del estado de la Nación, del estado del país. La recaudación por ventas, el total de ventas que se produjeron durante el
año 2009 fue de un billón 790.000 millones de pesos, 98 millones de
pesos más que el año 2008 que había sido un año de excelencia. Y pese a
que nuestras exportaciones cayeron, nuestra balanza comercial batió
records, nos faltaron apenas 19 millones para llegar a los 17 mil
millones de dólares de superávit comercial. Esto no fue magia, esto no
fue artilugio, esto fue simplemente gestión y una fuerte intervención
de políticas activas del Estado a través de ayudas como el Repro a
muchísimas empresas, más de 100.000 trabajadores han recibido la ayuda
del plan del Ministerio de Trabajo; a los incentivos que dimos durante
todo el año en materia fiscal, en materia de reintegros, porque el
objetivo que nos planteamos fundamentalmente frente a la crisis era
evitar la generación masiva de despidos.
Yo no sé si ustedes recuerdan, lo deben recordar porque deben tener los informes, la Argentina virtual, la Argentina mediática nos hablaba de que por ejemplo no íbamos a recaudar en nuestra balanza de comercio
exterior más de 6 mil millones de dólares, con lo cual iba a faltar
dinero, dólares para pagar otras obligaciones contraídas; 17.000 casi
recaudamos. Nos hablaban de que nuevamente se iban a disparar los
índices de desocupación, que íbamos a trasponer largamente los dos
dígitos, terminamos el último trimestre del año pasado con una
reducción de lo que había sido un aumento en el anterior trimestre y
cerramos el año con 8,4 de desocupación. Volvimos a tener superávit
fiscal, no los 3,5 que se veníamos teniendo, obviamente hubo un
incremento de los recursos para poder precisamente darle
sustentabilidad al mercado interno, que bueno es decirlo, el desarrollo
de ese fuerte mercado interno fue lo que permitió sortear la crisis;
del billón 790 mil millones de pesos de las ventas facturadas, un
billón 586 mil millones correspondieron exclusivamente al mercado
interno porque hubo una fuerte caída de las exportaciones, sobre todo
en el sector primario que cayeron el 43 % siendo la manufactura
agropecuaria con un 10% la que menos impacto negativo tuvo.
Esto además nos significó tener entre muy pocos países en el mundo una recaudación positiva del 13,2; Chile por ejemplo cayó casi un 25 % en su recaudación y todos los países, Perú también, todos los
principales países han tenido recaudación negativa, todo esto fue
posible no solamente por los instrumentos y políticas activas que
desarrollamos durante este año 2009, creo que se debió esencialmente a
la solidez de un modelo económico y político que desde el 25 de Mayo
del 2003 generó las condiciones macroeconómicas que permiten que un
país salga adelante. (Aplausos)
Hay algunos que creen que las cosas se dan individualmente o porque tienen capacidad o porque son emprendedores. Obviamente que el éxito de cada uno depende mucho de las propias iniciativas, pero para tener
éxito en un país tiene que tener éxito primero el país y tener
condiciones macroeconómicas que permitan a los emprendedores, a los que
quieren invertir, a los que quieren progresar que puedan hacerlo.
Yo quiero para no equivocarme leerles algunas cifras de lo que significa la solidez de este modelo y cuál hubiera sido nuestra situación si esto se hubiera producido tal vez en otros momentos de la
vida política y económica del país.
Desde el año 2003 al 2008 acumulamos un crecimiento del PBI del 63 % (aplausos); en el período comprendido entre 1993 y 1999, también conocido como período de la convertibilidad, la economía también había
crecido pero lo había hecho en un 24,4% y con una creciente expulsión
del mercado laboral de millones de argentinos. Por eso sostenemos
nosotros que no todo crecimiento económico es virtuoso, el crecimiento
económico para ser virtuoso debe generar empleo, debe generar nuevas
empresas, debe generar disminución de la pobreza y de la indigencia,
ése es el crecimiento económico en el que creemos y por el que hemos
trabajado desde el 25 de mayo del 2003. (Aplausos)
En cuanto a las reservas acumuladas el año 2009 fue de crecimiento mucho menor, 0,9, pero tuvimos crecimiento positivo; la variación de reservas acumuladas en el período ha sido de 32.566 millones de dólares
y el año pasado, pese la crisis, pudimos acumular también 1.411
millones de dólares de reservas más, superando este año los 48 mil
millones de dólares. Queremos llegar de vuelta a los 50.000, tope al
que habíamos llegado en marzo del 2008 también batiendo records en toda
la serie histórica y completando el crecimiento económico y el
crecimiento de reservas más importante de que se tenga memoria.
Los superávit gemelos, fiscal y comercial, que fueron bandera de esta gestión y condiciones y pilares macroeconómicos del sostenimiento, fueron para el período 2003-2008, 82.966 millones de dólares que arrojó
nuestra balanza comercial. Yo quiero decirles que durante el período de
la convertibilidad tuvimos balanza comercial negativa pese a que
teníamos crecimiento en todo el período de 8.400 millones de dólares
para abajo, en negativo.
Y así podríamos seguir con reducción de la pobreza y para no entrar en discusiones quiero leer un informe para ver cómo ha impactado todo este modelo en la reducción de la indigencia y de la pobreza en la
Argentina y por qué pudimos sostenernos en este año 2009 frente al
vendaval.
Voy a leer el informe del IPEC, el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos de la provincia de Santa Fe, cuando analiza uno de los conglomerados urbanos, tal vez el más representativo de todos
los avatares económicos que ha tenido nuestro país, el conglomerado
urbano del Gran Rosario. ¿Por qué? Porque allí se centran muchas
actividades, fabriles, agrícolas; por eso y porque además, congrega
gran parte de la población, es un conglomerado urbano muy
representativo de cómo impacta un modelo económico y político allí.
Voy a leer el informe textualmente: “En el Gran Rosario a comienzos del año 2003, el 42,4 por ciento de los hogares rosarinos era pobre; a su vez, el 54,6 por ciento de la población se encontraba sumergida en
la pobreza, mientras que en el primer semestre del 2009 mostró que sólo
el 10 por ciento de los hogares del Gran Rosario son pobres y el 14,6
por ciento de la población se encuentra atravesada por la pobreza. En
el conglomerado rosarino, en el primer trimestre del año 2003, el 20,7
por ciento de los hogares era indigente, mientras que la medición del
primer semestre del 2009 mostró que este índice se encuentra en el 4,2
por ciento. Además, cuando comenzó el año 2003, el 29,3 por ciento de
la población se encontraba en la indigencia; la última medición, en el
2009, solamente arroja el 5,7 por ciento de la población en
indigencia”. (Aplausos)
Vamos a poder aplaudir más el día que podamos decir pobreza e indigencia cero a lo largo y a lo ancho de la República Argentina. (Aplausos) Ese día y por ese día es que seguimos trabajando con mucha
fortaleza.
No, si no necesito aplausos, necesito cooperación, esfuerzo, no para mí, sino para la patria. (Aplausos) La patria, no Cristina, como acostumbran llamarme los diarios, no el Gobierno, no la Presidenta, la
patria necesita que todos los hombres y mujeres que tenemos
representación popular nos despojemos por un minuto de nuestras
ambiciones legítimas, nadie está en política porque no quiere ser nada,
todos los que están sentados acá quieren ser todo y más también, como
yo también lo quería ser. (Aplausos)
Pero por un momento despojarnos de esas ambiciones, no para archivarlas, sino para ver el país real que nos permita tener una clara visión de lo que está ocurriendo. Y este país real que se enfrenta con
ese país virtual y mediático, este país real ha logrado un piso social
de protección como nunca se había visto en la República Argentina.
¿Y por qué pudimos hacerlo? Se sumó a la incorporación de millones de jubilados, 2.200.000 jubilados que pudieron ingresar a la protección social, por la gestión que hemos hecho. (Aplausos) Habían estado afuera
porque no tenían sus aportes, porque cuando se quedaron sin trabajo en
el vendaval de la desocupación ya no tenían edad para que los pudieran
tomar, porque las privatizaciones los desplazaron.
Lo cierto es hoy que el 41 por ciento de los que cobran jubilaciones o pensiones en la ANSES, lo hacen merced a este sistema de ampliación del piso de protección social, que se suma a las pensiones no
contributivas que allá por el año 2003 era apenas de 100.000 y hoy casi
estamos llegando al millón de pensiones no contributivas; se suma a los
planes de capacitación laboral, se suma a los planes que hemos lanzado
a través del Ministerio de Trabajo y se suma a la Asignación Universal
por Hijo que por primera vez instituye en la República Argentina un
sistema de protección totalmente desvinculado de cualquier
gerenciamiento político. (Aplausos)
Pero de clientelismo también quiero hablar, porque no hay mayor clientelismo, no hay mayores posibilidades de tener clientes políticos que cuando un país alcanza el 25 por ciento de desocupación, que tenía
cuando asumió el ex presidente Néstor Kirchner. (Aplausos) Los clientes
vienen cuando no hay trabajo, allí aparecen.
Por eso la generación de más de 4 millones y medio de puestos de trabajo que hemos realizado en estos años es el mejor antídoto contra los clientes; es gente que tiene trabajo y que además cobra asignación
familiar, no porque el Estado le da la protección social, sino porque
lo han logrado consiguiendo trabajo: 3 millones y medio de chicos
menores de 18 años hoy tienen esa protección.
Y yo quiero acordarme de este país real junto al país virtual y mediático que tan duramente nos criticó cuando enviamos el proyecto y sancionamos en este Congreso el traspaso de la administración de los
recursos de los trabajadores del sector privado al sector público. No
fuimos acompañados como en tantísimas otras cosas, lo hicimos sólo con
los votos del oficialismo y de los partidos aliados o que, sin estar
aliados, creían que era importante recuperar no para el Gobierno sino
para el Estado, la administración de los recursos de los trabajadores.
No nos acompañaron lamentablemente esos partidos que se opusieron en su
momento cuando esto sucedió y que habían presentado muchísimos
proyectos. No importa, cosas de la política o de lo pequeño. Yo
prefiero decir más que de la política de lo pequeño.
Pero lo cierto es que esta Asignación Universal que hoy cobran 3 millones y medio de chicos y con la cual todos estaban de acuerdo, solamente se pudo hacer a partir de poder transferir el recurso de los
trabajadores a manos del Estado (Aplausos), sino esos 3 millones y
medio de chicos seguirían hoy siendo motivo de discursos maravillosos,
de exposiciones fantásticas por radio y televisión de todos los
dirigentes de la República Argentina, sociales, empresariales,
políticos, eclesiásticos. Pero hubo que hacer eso para que los 3
millones y medio de chicos hoy cobren Asignación Universal.
Por eso hablo de esta Argentina real, de esta Argentina que trabaja, que construye, que gestiona, con errores y con equivocaciones, pero creo que también con aciertos, de la otra Argentina, la virtual, la
mediática, que sólo habla, que sólo obstruye.
Yo quiero también, junto a ese piso social, reivindicar para todos nosotros un tema como es el de educación. También una Argentina real y una Argentina virtual. La Argentina real fue la del financiamiento
educativo que nos ha permitido llegar hoy a destinar 6 por ciento de
nuestro PBI a la educación como nunca.
Yo era una de ustedes en los años 90 cuando tuvimos más de 1.000 días de carpa blanca. Ya no está Marta Maffei sentada aquí, en un momento estuvo también Marta sentada aquí, y recuerdo también
discursos, alocuciones y marchas. Pero fue este Gobierno el que destinó
el 6 por ciento del PBI (Aplausos); fue este Gobierno el que fijó un
piso salarial en la propia Ley de Financiamiento de modo tal de
contribuir a la equidad educativa con criterio federal porque,
evidentemente, no es lo mismo un maestro en Jujuy que un maestro en
Capital Federal.
Basta, hay que escuchar a todos, por favor.
Entonces yo digo, el otro día cuando fijamos, luego de arduas negociaciones salariales con 15 días antes el tema del piso salarial, cómo en algunos sectores se nos criticó diciendo que estábamos
implementando los salarios docentes y en realidad lo único que
estábamos haciendo era hacer cumplir la ley y fijar un piso salarial
mínimo para asegurar la equidad educativa de todos los docentes, de
todos los maestros de la República Argentina, desde Jujuy hasta Tierra
del Fuego. Y eso nos ha permitido iniciar un ciclo lectivo como hace
años -algunas jurisdicciones todavía no han resuelto pero seguramente
lo harán en los próximos días- pero no lo digo yo, hoy lo leí
sorprendida, muy chiquitito pero en un diario de la oposición, que
hacía años que no se comenzaba un ciclo lectivo con la cantidad de
alumnos que hoy concurren a clase. (Aplausos)
Lo hemos hecho porque estamos absolutamente convencidos de que la educación, la capacitación de nuestros recursos humanos es uno de los ejes básicos de este proyecto. Y vamos a inaugurar este ciclo lectivo
-mañana lo voy a hacer en Berazategui, pasado mañana en Posadas-
inaugurando en ese Año del Bicentenario, en este mes de marzo, más de
100 escuelas (Aplausos) que vienen a completar 756 escuelas ya
terminadas, 246 en ejecución y 148 escuelas ya en proceso de
licitación, con lo cual vamos a terminar, creo, este Año del
Bicentenario, con más de 1.000 escuelas construidas en 7 años. Nunca en
la historia del país se ha construido este número de escuelas.
(Aplausos)
Además hemos hecho crecer el salario de los docentes universitarios en un 450 por ciento desde el año 2003 a la fecha.
Todavía recuerdo, creo que me sentaba donde está Agustín o Patricia Fadel, no recuerdo muy bien, aquel año en el que nos vinieron a proponer como una salida de la crisis que redujéramos el presupuesto de
las universidades. Todavía lo recuerdo, no es para enrostrarle nada a
nadie, es simplemente para saber qué país real tenemos hoy y el país
que tuvimos, simplemente es eso.
En materia de infraestructura, el país real, en el año 2002 en general en infraestructura y presupuesto tenía 991 millones para obras públicas; entre los 34.000 ó 36.000 millones presupuestados para el año
2010, hemos crecido en infraestructura el 3.853 por ciento en materia
de inversión. (Aplausos) Parte son las escuelas, parte son las
viviendas, casi medio millón de viviendas, parte es el agua potable
para más de 5 millones de habitantes, parte es el saneamiento para más
de 8 millones de habitantes.
También recuerdo, en ese país virtual y mediático, cuando no querían que rescindiéramos el contrato de la empresa privatizada para toda la región metropolitana, que no había hecho ninguna obra y que realmente
no estaba cubriendo ninguno de los tipos de servicios. Me tocó
inaugurar hace poco tiempo en Virrey del Pino la obra de agua potable
que estaba prevista en el Plan Director para el año 2021, en el Plan
Director de la privatizada esa obra de Virrey del Pino que inauguré iba
a ser inaugurada recién 10 años después que terminara mi mandato.
Y también esa Argentina virtual viene preanunciándonos un apagón desde el año 2003 a la fecha. Del año 2003 a la fecha hemos crecido en generación de megavatios 4.718 megavatios. De un pico máximo en el año
2003 de aproximadamente 14.000 megavatios, este año casi llegamos a los
20.000, 19.600 y pico de megavatios en la hora pico.
Hemos crecido en transporte y conectado al país de manera inédita en materia de distribución de energía. A Chubut y a Tierra del Fuego no llegaba el sistema interconectado, llegaba únicamente a Río Negro; más
de 2.200 kilómetros de líneas de tensión de 500 hemos realizado en
estos años, lo que nos permitió conectar la totalidad de Chubut y toda
la parte Norte de la provincia de Santa Cruz, también entre Recreo y La
Rioja, también entre San Juan y Mendoza, y también estamos realizando
las obras de conexión entre el Comahue y Mendoza; las obras que hemos
hecho de ciclo combinado, la San Martín, la Belgrano, la ampliación de
la cota de Yacyretá, en fin, todas las obras que nos han permitido
sostener tarifas competitivas para la industria, accesibles para los
consumidores y que pudieron sostener el mayor crecimiento económico de
los 200 años de historia que tenemos en la República Argentina.
(Aplausos)
Sin embargo, con un plan de diversificar nuestra matriz energética con obras hidroeléctricas de gran importancia, como Barrancosa, Cóndor Cliff, como Chihuidos, como Los Blancos, como la que ya terminamos en
San Juan en Caracoles, estamos ya haciendo en Punta Negra, en la misma
San Juan dos represas en una misma gestión en una misma provincia como
San Juan en el único río que tiene San Juan que es el río San Juan.
También estamos terminando la Central Atómica de Atucha que nos demanda una inversión de 1 millón de dólares diarios para diversificar esa matriz energética y no hacerla solo gasífera, sino también
hidroeléctrica, atómica. Y hemos licitado además, con mucho éxito, más
de 1.000 megavatios de energías alternativas, ni qué hablar, ya hemos
puesto en marcha también el tema del biodiesel y ha comenzado a ponerse
en marcha esa ley que se implementó aquí en el Congreso y el proyecto
de ampliar las oportunidades para tener más combustible y ampliar el
negocio de un sector muy dinámico como es el sector agrícola en la
República Argentina, al cual también me quiero referir en esta
Argentina real y en esta Argentina virtual.
En la Argentina virtual y mediática nos dijeron que íbamos a tener que importar trigo y carne, que íbamos prácticamente a tener una cosecha muy magra, que no había ayuda por parte del Estado ni mirada
por parte del Estado hacia este sector que tiene un gran dinamismo y
una gran generación de riqueza para el país.
No solamente hemos creado este año el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación sino que además ya llevamos autorizadas más 4 millones 300 mil toneladas de trigo que se han exportado. ¿Y saben por
qué no las habíamos autorizado antes? Porque no las habían declarado,
este es el otro problema. (Aplausos) Y si siguen declarando, vamos a
autorizar más; por una razón muy sencilla, permítanme, el país necesita
para su seguridad alimentaria entre 6 millones y medio y 6 millones 800
mil toneladas de trigo que es para consumo interno. En realidad cuando
no se autoriza es porque no se han declarado existencias ante la ONCCA
o ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería, de modo tal que los
registros cuando a nosotros nos indican que hay solamente un saldo de 6
millones y medio paramos la exportación porque no podemos dejar sin pan
a nuestra gente, no sea que tengamos que comer pan negro y después se
acuerden como se acordaban de Perón algunas personas, únicamente por el
pan negro, queremos que coman pan blanco y que se recuerde mal por
otros motivos pero no por el pan, por favor.
Entonces qué pasó, comenzaron a declarar, declararon inclusive de la cosecha 2008/009 y hasta hubo acopiadores y exportadores que declararon de la anterior cosecha todavía. Por eso este mito, esta cosa virtual de
que no dejamos exportar trigo, ¿cuál sería la razón de no dejar
exportar trigo si tenemos cubierta nuestra cuota? Sería una tontería,
entrarían divisas, habría dinero en el país. Pero para poder autorizar
la exportación, reitero, tienen que declararlo.
Fue chica la cuota de trigo este año porque en algunas regiones hubo mucha sequía, en algunas, porque por ejemplo en Entre Ríos se batió récord de cosecha de trigo, no solamente por cantidad sino por
rendimiento por hectárea, la hectárea durante la última década en Entre
Ríos daba aproximadamente 2.400 kilos por hectárea, este año dio 3.600
kilos la tonelada de trigo por hectárea en la provincia de Entre Ríos,
lo que marcó una cosecha récord y estamos contentos por los
entrerrianos, por los argentinos y por los que plantaron trigo y les
fue bien.
El maíz, hablaban de que no íbamos a tener maíz; vamos a superar, creo yo, los 20 millones de toneladas de maíz. Las plantas de maíz tienen más o menos 3 ó 4 metros de altura, lo cual va a permitir tener
mayor saldo exportable, porque va a haber mayor cantidad de forraje,
que es una de las cuestiones que tienen que ver con el tema de también
cubrir una cuota de maíz para el país, porque lo necesitamos para toda
la cadena de valor, avícola, porcina, ganadera, etcétera.
Cuota Hilton: editoriales enteros acerca de que no íbamos a cumplir la cuota Hilton e íbamos a perder mercados internacionales. Yo quiero darles un dato: en el año 2009 se cumplió el 99,99 por ciento de la
cuota Hilton, la mejor performance de los últimos 8 años, pero además
transparenté la distribución de la cuota Hilton mediante un sistema de
concurso público para evitar la judicialización y lo que fue también
durante mucho tiempo una fuente de enriquecimiento de funcionarios
políticos o de jueces con cosas que todos sabemos pero que nunca
repetimos públicamente y en voz alta.
Pero además hemos hecho aportes al sector por más de 2.100 millones en materia de compensaciones avícolas, porcinos, molineros, además de todos los otros planes, de ingresos y egresos, más terneros, los planes
que ustedes tienen seguramente en la memoria que Jefatura de Gabinete
les habrá acompañado oportunamente.
Y en ese sentido quiero decirles que vamos a tener una muy buena cosecha. Vamos a superar los 90 millones de toneladas; algunos hablan de 96 millones de toneladas, esto es exactamente más de 4 millones de
viajes de camión, para que tengamos una idea del volumen, de la
entidad, de lo que significa esta actividad que valoramos y realmente
mucho.
Quiero también hablar de la Argentina real de la ciencia y la tecnología. Hace poco inauguramos la construcción del INVAP, el Instituto provincial que está en Río Negro y en el cual estamos
asociados con la CONAE y con la NASA produciendo satélites, el proyecto
Acuario -mi signo, pero no tiene nada que ver eso- para medir la
salinidad de los océanos. Eso lo estamos haciendo en la Argentina;
estamos haciendo por primera vez radares militares y civiles con
nuestra inteligencia, con nuestras neuronas, con los que se quedaron y
con los 713 científicos y científicas que hemos repatriado en estos 7
años donde hemos mejorado, como nunca en toda la historia, los salarios
de los becarios y donde nunca se nos ocurrió enviar a nuestros
científicos a lavar los platos; al contrario, les pagamos buenos
sueldos, los pusimos a trabajar y les dimos los instrumentos necesarios
a través de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que
también ha ejecutado presupuesto como nunca, más de 400 millones para
más de 1.911 proyectos.
Quiero hablar de la Argentina real de salud, donde hemos podido hacer un descenso importante de la mortalidad infantil al 12,5 por mil en el año 2008, y donde, si ustedes se acuerdan, presenté también en
este mismo recinto, el programa de cirugías, cardiopatías infantiles
congénitas; hemos hecho una reducción ya del 35 por ciento de niñitos
en la lista de espera, que es un 35 por ciento menos de posibilidades
de muerte para aquellos chicos que necesitan ser atendidos.
Podría hablarles de tantas cosas en esta Argentina, del crecimiento económico, además no hace falta, en materia turística por ejemplo, en materia de todo lo que es la infraestructura también sistémica de
competitividad, porque lo sabe la gente de Córdoba y Rosario que nos
faltan apenas unos kilómetros para terminar la emblemática autovía Nº 9
que conecta Córdoba-Rosario, corazón de la producción agrícola-ganadera
del país y también fabril.
También la Hidrovía que hemos podido solucionar, que va a mejorar la competitividad y que nos va a permitir inclusive sacar desde Bolivia toda la producción a través de una empresa argentina con tecnología
argentina y que hemos logrado destrabar una situación que se arrastraba
durante años.
Podemos hablar de la ruta 14, de la ruta de Capricornio, que comunica Salta, en fin de los miles y miles de kilómetros que hemos hecho en materia de conectividad, que es otra de las cuestiones
sistémicas para lograr competitividad en nuestra economía. Sin
infraestructura económica no hay posibilidades de desarrollo y
crecimiento para el sector privado que no puede hacer este tipo de
inversiones.
Por eso nosotros, en la reunión que teníamos el otro día con los principales sectores empresariales del país y también con representantes de pequeñas y medianas empresas, estábamos diciendo que
tenemos que quebrar esa lógica histórica que ha tenido la Argentina, o
los sectores o agentes económicos de la Argentina, de mantener o
aumentar rentabilidad vía precios, sino que tenemos que hacerlo vía
aumento de la oferta, vía volumen, porque nosotros, el Estado, a través
de salarios dignos, a través de jubilaciones, a través de asignaciones,
a través de ese piso de protección social estamos asegurando la demanda
agregada. Este es el rol que tiene que tener el Estado que además se
retroalimenta con la actividad privada porque si nosotros, ante
momentos de crisis, utilizamos políticas activas en donde sostenemos y
aumentamos aún a costa de que dicen “se redujo el superávit”, ¿y cómo
no se va a reducir el superávit fiscal en un año de crisis? Seríamos
casi criminales si queremos mantener un superávit, aparte estúpidos
porque en la primera parte hambrearíamos a la gente, en la segunda
parte, empezaríamos con el déficit. (Aplausos). Nunca pude entender a
los capitalistas que siempre me hablan de planes de ajuste y de achicar
el gasto público. Sí creo en el superávit, sí creo que no se puede
gastar más de lo que tiene, pero sí tenemos que achicar el superávit
como medida contracíclica para mandar más dinero al mercado, mantener
la demanda agregada para que la oferta también se sostenga y no echen
gente. Yo me acuerdo que tuve, y quiero contarles también la reunión
que tuve con los dirigentes de la CGT a principios del 2009. Vino Hugo
con toda la directiva de la Confederación General del Trabajo. Yo no sé
si estabas vos Héctor, estabas, ¿no? Estabas y me acuerdo que
obviamente venían con la preocupación que tenían todos: qué va a pasar,
van a echar gente, tenemos que modificar la ley y aumentar la
indemnización por despido; llevarla de vuelta al doble para que no
despidan gente, tenemos que sacar una ley que impida los despidos. Sé
que se presentaron proyectos de ley en el Parlamento para prohibir los
despidos, sé que se presentaron proyectos de ley para que las
indemnizaciones fueran duplicadas o triplicadas y cuando ellos vinieron
a verme yo les dije: “eso no da resultado, eso es como la Ley de
Intangibilidad de los Depósitos”. La economía no se sostiene con leyes,
yo era diputada, yo también estaba sentada ahí cuando se discutió aquí
en este mismo Congreso, días antes del “corralito” y del desastre
declarar, para darle certeza y seguridad a la gente, la Ley de
Intangibilidad de los Depósitos. Me acuerdo que al lado mío se sentaba
Ana María Mosso, ex diputada mendocina y economista y realmente no
tenía ningún sentido porque – como no lo tuvo realmente, ni tuvo
tampoco ningún efecto – es más tuvo efecto negativo porque mucha gente
temió que como estaba pasando esto posiblemente sucediera algo en esta
Argentina, en la cual nadie cree en lo que ve, sino cree en lo que le
cuentan. Somos muy curiosos en la República Argentina, por ahí no
creemos en lo que vemos, pero vienen y nos cuentan algo y lo creemos,
actuamos “efecto manada, efecto expectativa”.
Por eso yo les decía el otro día a los empresarios, que uno de los principales problemas que tenemos en la República Argentina, es que el aire es gratis. Yo estoy segura que si el aire se cobrara y si cada uno
que hablara o arriesgara pronósticos, formulara políticas, tuviera que
pagar por utilizar esa porción de oxígeno, estoy segura que se dirían
muchas menos tonterías en la República Argentina (Aplausos).
Y les sigo contando, cuando vino les dije: “no vamos a hacer eso, porque ni bien salga el proyecto del Poder Ejecutivo triplicando las indemnizaciones, prohibiendo, va a haber despidos masivos porque esa es
la defensa que el capital normalmente toma ante una media de esta
naturaleza”. ¿El objetivo cuál fue entonces? Se los dije y lo
recordaban, me decían: “tuviste razón”, era mantener el vínculo
laboral, que no llegara el telegrama de despido. Este fue el objetivo
de mi Gobierno desde el primer momento de la crisis, porque una vez que
se destruye el vínculo laboral es muy difícil – además de lo que esto
significa en términos personales para quien lo recibe – es muy difícil
reconstruirlo. Por eso dijimos: “reducción de jornadas, licencias, hubo
reducción de salarios en las empresas automotrices a cambio de que no
despidieran gente, hubo ayudas del REPRO, me acuerdo en Bariloche con
en la Gripe A, lo veo por allí a Miguel Pichetto, pusimos 3.100 REPROS
en la Ciudad de Bariloche para que como no venían los turistas
brasileros por la gripe A no echaran a miles de trabajadores de los
hoteles.
Y así fuimos cubriendo y también protegiendo, defendiendo la oferta nacional, ¿Ustedes me dicen qué es esto de proteger y defender la oferta nacional? Lo que hacen todos los países del mundo, protegen a
sus empresas y a sus trabajadores, les ponen otros nombres, les ponen
barreras fitosanitarias, les ponen nombres permitidos por la OMC
(Aplausos), pero en definitiva, lo que hacen es eso: proteger su
oferta. Y yo creo que este es otro de los ejes que tenemos que
aprender.
El mercado interno fue el que nos salvó en el año 2009, que no es contradictorio con el fuerte incentivo que tenemos que seguir dándole a las exportaciones, que nos permiten tener los saldos comerciales,
además de generar valor agregado, sino también proteger la oferta, que
no significa medidas que finalmente terminen en el aprovechamiento de
posiciones para poder tener mejores precios a costa de medidas
proteccionistas. Tampoco creo en ese modelo porque tampoco dio
resultados. Creo en un modelo de absoluta racionalidad con un Estado
sosteniendo la demanda agregada; con un sector privado que invierta y
aumente la oferta; con un Estado que también proteja esa oferta; con
una capacitación de nuestros recursos humanos a través de la educación,
de la ciencia y la tecnología para agregar cada vez más valor a sus
productos. Esto es – señores legisladores y señoras legisladoras – lo
que nos permitió sobrevivir como lo hicimos en el que año 2009, y
enfrentar con expectativas muy buenas este año 2010. Por eso la
colaboración a todos, porque en definitiva este es el país de todos.
También quiero referirme, por último, al sector que tiene que ver y que ha sido uno de los principales problemas que ha tenido la Argentina a partir default en el año en el año 2001. Muchos de ustedes estaban
sentados conmigo aquí, aquella madrugada donde juró el cuarto
Presidente en una semana. Yo no estaba sentada allí, estaba sentada ahí
donde estaba sentado Buyaire. Ahí estaba sentado Nicolás Fernández,
donde está usted, yo estaba al lado suyo y aquí desde este mismo lugar
se declaró el default soberano más grande de la historia. Pero no se
declaró como se puede hacer un pedido de reestructuración de deuda por
imposibilidad de pago. No, se dictó, se sancionó, se anunció como si
fuera casi una muy buena medida haber decretado el default. Y desde ahí
en más la Argentina se convirtió en una paria internacional. Esto es
uno de los principales problemas estructurales que voy a abordar al
final del discurso que es el del endeudamiento.
Antes no puedo dejar de mencionar la política de derechos humanos, la recuperación del nieto 101 (Aplausos). Lo conocí junto a su padre, a quien ya conocía. Este año han avanzado mucho las causas en materia de
hechos humanos, sobre todo las causas emblemáticas, las mayores de
Campo de Mayo y de la ESMA y realmente quiero, en nombre no de todos,
pero sí creo de casi todo los argentinos, pedirle a la Justicia que
finalmente termine juzgando a los responsables y a los culpables para
que con verdad y con justicia podamos dar vuelta definitivamente la
página, tal vez más dolorosa de este siglo XX, que nos tocó pasar a los
argentinos. (Aplausos).
Yo puedo asegurarles que no hay odio, en absoluto; me tocó vivir algo muy impresionante el otro día porque junto con Francisco Madariaga y su padre, con Estela, con Madres vinieron a visitarme otros nietos
recuperados y estábamos sacándonos fotos. Permítanme contarles esta
anécdota para reflejar que no hay odio, en absoluto, al contrario, hay
inmensas ganas de vivir y seguir adelante. Estábamos sacándonos fotos
con Estela, con todos, con Kirchner y viene uno de los nietos, no
importa cuál, y me dice muy sonriente, pero sonriente, contento,
alegre: “me puedo sacar una foto con ustedes dos ya que no la puedo
sacar con mis viejos – tiene los dos padres desaparecidos – déjenmela
sacar con ustedes dos”. Yo les aclaro que casi me desmayo, el chico se
reía, sonreía, no había odio como no hay odio en esas mujeres,
solamente demanda de verdad y justicia. Y queremos que sea pronto para
terminar esa historia y seguir una historia mejor que nos merecemos
todos los argentinos (Aplausos).
Esta Argentina virtual y mediática que planteó que odiábamos a las fuerzas armadas, por Dios, ¿nosotros los peronistas contra los militares?, somos el único partido político vigente en la República
Argentina fundado por un general (Aplausos). Nuestro ADN se gestó allí
cuando las fuerzas armadas acabaron con el fraude patriótico de la
“Década Infame” y Perón fue presidente. Así que no tenemos nada, al
contrario yo creo que han humillado mucho más a las fuerzas armadas los
que las redujeron a ser simples encapuchados en lugar de defensores de
la soberanía nacional. (Aplausos). Esos humillaron a nuestras fuerzas
armadas, a nuestras gloriosas fuerzas armadas: las de San Martín y las
de Belgrano, y las de aquí más cerca, las de Savio, Mosconi y Baldrich.
(Aplausos).
Nosotros queremos recuperar a esas, nuestras verdaderas fuerzas armadas, por eso hemos iniciado una muy fuerte política de recuperación del rol industrial de la defensa, que ha sido clave en el desarrollo
estratégico de la defensa nacional. Nosotros queremos honrar a nuestras
fuerzas armadas, a las que vi el otro día orgullosas recorrer, recorrer
con sus principales jefes, junto a mí, el INVAP, mostrándome cómo están
haciendo, junto a Fabricaciones Militares, radares militares, cómo
están haciendo radares civiles con tecnología propia, cómo hemos
recuperado la ex Lockheed y hemos bautizado en Córdoba, con el nombre
de otro glorioso militar, el brigadier San Martín, la fábrica de
aviones militares, en la cual pensamos reparar también los EMBRAER.
O cuando visité el otro día con Hugo Chávez el Almirante Storni, donde estamos haciendo en ese astillero lanchas, junto a la Armada y a nuestros mejores técnicos, y reparando barcos.
Esas son las Fuerzas Armadas que tenemos que volver a tener; las que están en Haití, cumpliendo una misión ejemplar de paz de la cual me siento orgullosa y fui a visitarlas. (Aplausos) Son las Fuerzas Armadas
que sostienen el hospital de la Misión de la MINUSTAH, son las que
están en Gonaives, son las que están en Chipre, son las Fuerzas Armadas
de la Cruz del Sur donde, por primera vez, junto a los chilenos no nos
ladramos, sino que nos juntamos para hacer un ejercicio militar
conjunto. (Aplausos) Esas son las Fuerzas Armadas que estamos
construyendo en estos 7 años de gobierno. (Aplausos)
Porque hubo otros que las encapucharon y hubo otros que las escondieron cuando volvieron de Malvinas. Ni encapuchados ni escondidos, con orgullo de haber pertenecido a una historia y a un país
que merece tener otro destino. (Aplausos)
Y escucho también un país virtual y mediático que nos habla de una Argentina aislada en el contexto internacional. Nunca la Argentina tuvo una actividad y una presencia internacional como la que hemos tenido.
Hoy integramos el G-20 junto a los principales países del mundo, donde nos vamos a volver a reunir ahora en Toronto, Canadá, donde hemos debido abordar y donde hemos planteado lo que a nuestro criterio era, y
ahora se está admitiendo, uno de los principales problemas que no era
solamente salvar a los bancos, que había que hacerlo para no repetir la
crisis del ‘30, pero que había que sostener la demanda agregada para
que hubiera crecimiento.
Formamos parte de la UNASUR, en donde nos tocó actuar para evitar el golpe en Bolivia y que Evo Morales (Aplausos) fuera y pudiera volver a ser electo democráticamente por la mayoría de su pueblo.
Tuve el orgullo el otro día, en una cumbre en la cual participaron todos los países de América, excepto Estados Unidos y Canadá, pero toda la comunidad caribeña, que es de origen anglófilo, angloparlante, tuve
el orgullo de tener el apoyo a nuestra causa de Malvinas más
contundente del que se tenga memoria. (Aplausos) Y vamos a seguir en
esa línea, en la de la diplomacia, en la del Derecho Internacional, en
la de seguir condenando la rémora colonial que significa hoy que el
Reino Unido pretenda que tiene soberanía a 14.000 kilómetros de
distancia. No le da ni por la geografía ni por la historia ni por el
derecho, por ninguna parte; lo único que queremos es sentarnos, como
indica Naciones Unidas, a discutir con el Reino Unido teniendo en
cuenta los intereses de los habitantes de Malvinas pero queremos que se
cumpla esta resolución de que nos sentemos a discutir. No pueden
ampararse más en Galtieri, ellos eran los que reconocían gobiernos como
el de Galtieri, no nosotros, la mayoría de los argentinos. (Aplausos)
Quiero también hablar de seguridad y de justicia, que son demandas de nuestra sociedad. Poco dice señalar que tenemos después de Chile y Canadá la tasa de criminalidad más baja de toda Latinoamérica o de toda
América, porque en realidad al que fue asaltado, al que le mataron un
pariente, al que se le murió un hijo por un asalto, al que fue
asesinado, a una de las 600 secuestradas por la trata de blancas, le
importan muy poco las cifras. Lo cierto es que tenemos que profundizar
y desarrollar un plan de articulación de la seguridad nacional que
contemple una articulación más eficaz que, como ustedes saben, la
seguridad, salvo en la Capital Federal, está en mano de las provincias.
Estamos trabajando en un plan de articulación que va a ser presentado
para poder mejorar los estándares de seguridad, pero permítanme
decirles que no vamos a poder mejorar los estándares de seguridad si no
mejoramos los estándares de justicia, que es la otra gran demanda que
tiene la República Argentina. (Aplausos)
Y ya que estamos hablando de justicia, también hay una Argentina virtual y una Argentina real. La Argentina real es la del gobierno dio la Corte de Justicia más independiente del gobierno que se recuerde en
toda la historia de la República Argentina. (Aplausos) No hay Corte más
independiente del Gobierno que esta Corte.
Necesitamos también una justicia que sea independiente del resto de los poderes políticos y, fundamentalmente, de los poderes económicos concentrados; necesitamos jueces que fallen no de acuerdo con la tapa
de Clarín sino al Código Civil y al Código Penal (Aplausos);
necesitamos jueces que condenen a los responsables de lo que sucedió
por el accidente aéreo de LAPA y no a un mecánico a 3 años; necesitamos
jueces que no dejen salir a los delincuentes, porque están tabulados
los precios de excarcelaciones o eximiciones de prisión y, entonces,
los criminales que entran por una puerta salen por la otra.
Es una profunda reforma que tenemos que hacer de la justicia sin lugar a dudas y estamos dispuestos a dar todas las discusiones porque hemos sido los únicos que no hemos puesto jueces amigos en la Corte
Suprema de la República Argentina, los únicos, los únicos. (Aplausos)
Al único que conocía a través de los medios es a Raúl Zaffaroni, que además lo conocía porque era opositor nuestro, así que tampoco ni siquiera lo conocía de amigo.
Por eso y para ir terminando, quiero sí referirme a lo que constituye a mi criterio uno de los principales problemas, que lo comencé a enunciar, como había olvidado algunas cosas, retomé y ahora
retomo, y que es el tema del default.
Que la Argentina tenga que pagar tasas en el mercado de capitales del 14 o del 15, si es que tiene que salir, porque ustedes saben que han aprobado un presupuesto que en su artículo 43 autoriza a tomar
crédito, a tomar endeudamiento al Estado nacional. O sea que tomar
endeudamiento tiene que estar claro, está autorizado por el Estado
nacional a través de su Parlamento. Los costos, para el sector privado
y para el sector público, devienen de aquel default, no de ninguna otra
cuestión. Y también quiero, antes de adentrarme en el tema del Fondo
del Bicentenario, recordar un poco el tiempo en que yo estuve sentada
aquí y recordar el sistema.
Estamos hablando mucho de las formas en la Argentina virtual y yo quiero hablar de las formas, quiero hablar del sistema que tenemos en nuestra Constitución, de las facultades que cada uno de los poderes
tiene en la Constitución.
Yo he sido legisladora como ustedes, me ha tocado perder muchísimas votaciones, votaciones terribles para el país como aquella que perdimos de los superpoderes de Cavallo, como la que perdí de la primera reforma
laboral de Erman González, como la otra que perdí que fue la segunda
reforma laboral, un poco más bochornosa, la de la BANELCO, esa también
la perdí; perdí también la votación de la ley que derogó el delito de
subversión económica y que permitió que ninguno de los que se habían
robado el país tuviera ni siquiera una citación de la Justicia, pero
nunca, nunca que perdí una votación fui a ver a un juez o a demandar a
la Justicia para que la Justicia me diera los votos que yo no pude
conseguir en este recinto. (Aplausos)
Yo creo en serio en la división de poderes, no me lleno la boca hablando de la república y de la división de los poderes y veo luego a legisladores que como no logran tener los votos que necesitan aquí
adentro, van y encuentran jueces…, encuentran los jueces que según la
Argentina mediática manejamos nosotros que les dan la razón y se
introducen en cuestiones que son estrictamente políticas y a resolver
entre el Poder Ejecutivo y ustedes que son el otro poder político de la
República, el que representa a las provincias y al pueblo.
Y en esta Constitución del ‘94, hay decretos de necesidad y urgencia. No los puse yo, les aclaro que comparto la figura de los instrumentos de decretos de necesidad y urgencia, si no estuviera de
acuerdo no los utilizaría, pero también quiero recordarles que de todos
los presidentes argentinos, de todos, fui la que menos decretos de
necesidad y urgencia utilizó. Pero están allí, en la Constitución, son
una atribución del Poder Ejecutivo que es el que administra el país en
general.
Y también me tocó cuando fui legisladora impulsar la sanción que reglamentara el ejercicio de ese derecho por parte del Poder Ejecutivo para que pudiera haber contralor de ustedes, el Parlamento. Desde 1994,
donde antes inclusive de que estuviera en la Constitución se dictaban
decretos de necesidad y urgencia, desde 1994 hasta el 2006, se dictaron
cientos de decretos de necesidad y urgencia que ustedes nunca
controlaron, nunca. Si hoy pueden controlarlos es porque yo presenté un
proyecto como legisladora y obtuve los votos de la mayoría para poder
sancionarlo. (Aplausos)
Por eso creo que hablo desde un lugar no fácil, pero sí real y concreto y saben que estoy hablando con la verdad. Podré caer no simpática, pero saben que estoy hablando con la verdad.
Entonces digo: lo que debe ser resuelto políticamente, debe ser resuelto en términos del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo. Esto no quita que la Justicia revise un decreto de necesidad y urgencia,
porque puede ser votado por unanimidad del Cuerpo y la Justicia igual
tener derecho a revisarlo porque lesiona algún interés particular de
algún derecho constitucional aún cuando sea aprobado por unanimidad del
Parlamento.
Pero voy a hablar fundamentalmente de lo que constituye el Fondo del Bicentenario y el problema del endeudamiento.
Cuando lanzamos el Fondo del Bicentenario hubo una respuesta de la economía nacional e internacional positiva. ¿Por qué? Por una razón muy simple: porque durante todo el año 2009 se había dicho que la Argentina
iba a entrar nuevamente en default; también lo decía la Argentina
mediática y virtual.
Afortunadamente no entramos en default, pero igual las tasas de interés a las que se tenía que acceder eran altísimas.
¿Cuál fue la idea esencial? Primero, la de constituir un fondo para pagar con eso exclusivamente las deudas -las de los multilaterales no porque ya estaba contemplado en otra ley- de los tenedores privados de
deuda, de modo tal de que en lugar de seguir recibiendo por esos 4 mil
y pico de millones de dólares sólo el 0,5 por ciento anual, no
tuviéramos que ir a buscar 4 mil y pico de millones de dólares a un 15
o a un 16.
Yo sinceramente creí que como la cuenta era muy gruesa y muy fuerte, no iba a ser necesario explicarlo demasiado. ¿Cuál es el sentido de tener indisponibles miles de millones de dólares con una tasa que nos
están pagando en Basilea el 0,5 y endeudarme por otro lado con una tasa
de más del 15 por ciento?
Lo cierto es que la evolución del Fondo del Bicentenario fue que redujimos el riesgo país de 1.062 puntos llegamos a 660 puntos y estábamos en camino de perforar los 500 cuando se produjo lo que yo
denomino la judicialización de la política, algo que realmente debe ser
definitivamente evitado.
Ayer estaba leyendo -y para que ustedes vean la política de desendeudamiento que ha tenido este gobierno- un diario que no es nacional además y al que nadie podrá tildar de amigo, en El País del
día domingo en la sección económica hay un ranking de deuda externa en
relación a PIB (Producto Interno Bruto), al año 2008, todavía no tienen
el dato del 2009 porque falta terminar el último trimestre, la
Argentina de 129,3 por ciento de relación con el PBI había hecho una
reducción al 39,5, año 2008; fuente, no es ni Poliarquía ni Mora y
Araujo, es el Fondo Monetario Internacional el que publica este ranking
y estamos entre los 5 países de menor relación de deuda entre Producto
Bruto y deuda, pero entre los que la redujeron creo que somos el país
que más la ha reducido porque de 129 pasamos a 39,5. (Aplausos)
Esta política de desendeudamiento es la que apunta fundamentalmente a seguir destrabando lo que era sí un problema estructural macroeconómico. Todo país que deba más del 50 por ciento de su PBI
tiene ya en la deuda un problema estructural macroeconómico. Dicho sea
de paso Irlanda aquí figura con el 1052 por ciento relación
deuda-Producto Bruto Interno, esto como un dato más de la economía para
algún admirador de aquel modelo.
¿Cuál fue la idea entonces? La idea es no destinar superávit a pagar deuda, recaudación, sino seguir incrementando el sostenimiento de la demanda agregada a través de infraestructura, a través de múltiples
acciones como las que hemos hecho en este año 2009 y utilizar esa
porción para el pago de la deuda, esto es todo. Sin embargo y sin tener
ningún proyecto alternativo, salvo el de infraestructura que he leído,
pero también es cierto que si se utiliza para infraestructura
tendríamos un impacto que habría que medir en el mercado interno,
porque internamente se pagan los salarios y toda la obra en pesos, por
lo cual podríamos tener presiones a la baja sobre el tipo de cambio al
ingresar, porque no sería usado monetariamente el ingreso para
afectarlo a obras, pero sería cuestión de abordar el tema, no estamos
negados ni cerrados a ninguna discusión.
Lo que sí debo decirles es que he adoptado en el marco de las facultades que me competen y habida cuenta de que el Congreso también ha comenzado sus Sesiones Ordinarias, tres medidas.
La primera, he derogado, con acuerdo general de Ministros, el decreto 2010 de Fondo del Bicentenario, porque el grado de judicialización alcanzado había desnaturalizado absolutamente
facultades que son propias del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo.
(Aplausos)
He firmado también otro decreto simple en virtud de las facultades que se establecieron mediante la modificación de la ley cuando se pagó al Fondo Monetario Internacional y que permite pagar a los organismos
multilaterales de crédito, con lo cual no se requiere ninguna otra
medida más que un decreto del Poder Ejecutivo.
Y he firmado en acuerdo general de Ministros, con discriminación absoluta de lo que se va a pagar, porque además quiero aclararles que toda la deuda que estamos pagando es deuda que se originó en los
gobiernos anteriores. Tenemos para todos los gustos: corralito,
pesificación asimétrica, PG de Cavallo, todo lo que se paga y está
desagregado en este último decreto, también hemos afectado 4.187
millones de dólares de las reservas, pero además lo hemos hecho
conformando una Comisión Bicameral integrada por 8 senadores y 8
diputados para que sigan, vigilen y controlen cada uno de los pagos que
se efectivizan con esas reservas. (Aplausos)
Porque he escuchado cosas como que no sabemos qué vamos a hacer con las reservas. ¿Alguien piensa que se pueden sacar reservas del Banco Central y llevárselas a la casa o ponerlas en algún lugar diferente del
que está acá? Por favor, no se ha modificado artículo 6 de la ley de
Convertibilidad que tanta marejada había traído, como si la
Convertibilidad hubiera sido una panacea. Yo escuchaba hablar de que
modificaron el artículo 6 de la ley de Convertibilidad y pensaba que
había modificado la Biblia o el artículo primero de la Constitución
Nacional, entonces me parece que es claro y concreto.
Además lo hemos hecho no en forma abierta sino únicamente por los vencimientos que operan durante el año 2010, de modo tal que si el otro tema era que se abría una caja de Pandora que no se sabía en qué podía
terminar, hay un acotamiento absoluto a los vencimientos desagregados y
discriminados en el propio decreto, y la constitución de esta Comisión
Bicameral para que controle el seguimiento del pago de la deuda.
El tema de la deuda, argentinos, no es un problema de este gobierno, no lo creó este gobierno, muchos de los que también están sentados acá tampoco tienen nada que ver, pero el Estado es uno solo, el Estado no
tiene nombre y apellido, somos la República Argentina. El que debe esto
no es ni este gobierno ni los que vendrán, lo debe la República
Argentina. Y cuando es demandado no es demandado el Poder Ejecutivo, el
Poder Legislativo, el Poder Judicial, la presidenta de la República; la
demandada es la República Argentina, a la que todos ustedes tienen que
representar, defender y lograr crearle condiciones para que siga
creciendo y no endeudándose a tasas imposibles de pagar. (Aplausos)
Esto va a impactar positivamente en todas las provincias y en todas las economías. No vayan a creer que por querer obstruir algo les va a ir mejor en las elecciones, esto nunca fue así, nunca fue así.
(Aplausos)
Yo formé parte de este Parlamento cuando en el año 1999 perdimos las elecciones; no las perdimos porque obstruíamos, al contrario, ni tampoco obstruyeron después al propio gobierno y sucedieron cosas muy
terribles, las elecciones no se ganan por ponerles palos en la rueda al
otro para que le vaya mal; las elecciones se ganan cuando vos sos mejor
que el otro. Esto es lo que tenemos que aprender los argentinos, cuando
tenemos una propuesta y un proyecto mejor, más creíble. (Aplausos)
Y acá, si se me permite, quiero dirigirme a todos los partidos políticos de la República Argentina, a todos, en esta Argentina real de la que formamos parte los partidos políticos; los partidos políticos
que vamos a ir a elecciones con una reforma también muy importante. Por
primera vez después de años de hablar de transparencia, de reformas, de
que se democraticen los partidos, pudimos sancionar un proyecto. Yo lo
había presentado como senadora de la oposición me parece allá por el
año 2002, no tuve éxito, no les gustó. Luego pudimos sancionarlo y
vamos a tener la oportunidad los partidos políticos en el próximo año
de ir a elecciones con una norma absolutamente nueva que ya se aplica
en algunas provincias como Santa Fe, que con otras variaciones se
aplica en Uruguay y que permite que la sociedad, que la gente entre a
los partidos políticos. Los partidos políticos somos parte de esta
Argentina real pero también hay otra Argentina mediática, también hay
otra Argentina virtual a la que no le interesan los partidos políticos
fuertes, la que no quiere dirigentes que estén sustentados por partidos
políticos fuertes, porque entonces es mucho más fácil torcerles la
mano.
Yo nunca creí que tuviera que irme del peronismo para poder llevar adelante el proyecto; de hecho formé parte de la oposición interna durante años y muchos de los que luego volvieron me decían ¿y por qué
te quedás? Porque esta es mi casa y porque si cada vez que en un
partido político que es el mío me voy porque no me gusta el que está,
terminamos con una fragmentación política que es la que hoy tiene la
República Argentina y que es la que provoca la debilidad de la
democracia y la fortaleza de los sectores económicos corporativos que
medran sobre nuestras pequeñas miserias, debilidades, divisiones y
ambiciones para después quebrarnos finalmente la voluntad y terminar
humillando a partidos centenarios, a partidos que pueden mostrar entre
sus conquistas y su historia cosas memorables, terminan haciendo
mamarrachos. Esto es lo que yo quiero evitar.
Yo ya he llegado aquí al lugar más importante que puede llegar un argentino, que es sentarse en el lugar, no voy a decir de Rivadavia por más que le moleste a La Nación, en el sillón de Presidente, ya he
llegado, pero lo que quiero es una Argentina diferente para mis hijos
de la que me tocó vivir a mí, por suerte no de la dictadura, pero
quiero una Argentina diferente también en cuanto a una revalidación de
la política.
Si ustedes me dicen cuál es el logro más importante de este proceso iniciado el 25 de mayo del año 2003, miren, quemo todos estos papeles que tengo acá, de crecimiento económico, de mejora de las condiciones,
de los puestos de trabajo, de la indigencia, de la pobreza, todo, por
decir que en realidad lo más importante que hemos hecho es que los
partidos políticos han vuelto a hacer política en la República
Argentina y no hemos sido gerentes de los grupos económicos. (Aplausos)
Este es el orgullo más grande que tengo como argentina y como militante
política, me reivindico militante por sobre todas las cosas. (Aplausos)
Tengo orgullo de decir que pertenecí toda mi vida a la política. Cuando me preguntaban y me decían si yo era una abogada peronista, no, no soy una abogada peronista, soy una peronista que es abogada. Siempre
me puse por arriba de las corporaciones desde la política, porque son
malas, pero son malas no porque haya hombres malos en las
corporaciones, sino porque la propia lógica de la corporación que
defiende un interés sectorial finalmente termina muchas veces en
contradicción con los intereses de la sociedad y somos nosotros lo que
estamos aquí y fundamentalmente aquellos que decidimos representar
ideas progresistas, ideas de movilidad social ascendente, ideas de
justicia social y equidad, los que mayor responsabilidad tenemos para
devolverle a esta Argentina una política diferente y nueva en donde se
discutan ideas y proyectos.
Muchas veces siento que se discuten cuestiones absolutamente banales, algunos porque a lo mejor no tienen proyecto alternativo y les hubiera gustado poder hacer lo que hicimos nosotros, otros porque tal
vez tienen proyectos que no los pueden contar porque sino no los
votarían. Pero por una cosa o por otra no discutimos en la República
Argentina las cosas que tenemos que discutir en profundidad: qué modelo
de país queremos, qué vamos a hacer, ¿vamos a privilegiar endeudarnos a
tasas al 14 ó al 15 y pagar la deuda y enfriar la economía? Sobre estas
cosas tenemos que hablar y si no cuál es la solución, cuál es la
salida, bajamos y enfriamos la economía. ¿Qué hubiera pasado si en el
año 2007, cuando me eligieron Presidenta, hubiéramos enfriado la
economía? ¿Cómo se enfría la economía? ¿Cuál es el economista que me
explica cómo se enfría la economía? ¿Con qué swich la mueve, cómo lo
pone a 28 grados, a 30 o a 5 y no manda al tacho las expectativas, como
por ejemplo pasó durante el año 99, cuando vino la Alianza y con el
impuestazo tiró por abajo las expectativas que parecía que estaban
surgiendo? No silben, son partidos que ganaron y ganaron bien. No, no
hay que ofender a nadie.
¿Entonces qué es lo que estoy diciendo? Tenemos que discutir estas cosas, las cosas verdaderamente importantes que tenemos que discutir en la República Argentina. Yo tengo pasión por el debate, ustedes lo
saben, por algo soy Presidenta, entonces la pasión por el debate se ha
transformado en pasión por la acción y la gestión porque tengo que
encargarme de que se paguen los sueldos, de que haya coparticipación,
de que haya obras para las provincias, tengo que encargarme de las
cosas que corresponden a la Administradora General del país, de pagar
la deuda también. No le van a ir a pedir a ninguno de ustedes que
paguen la deuda, los Boden 12, los Bonar, los PGs, se lo van a pedir al
ministro de la Economía, a la Presidenta de la República. Por eso es
que vine a hablar de esta manera, no de otra, engolada, con discursos
largos que nadie entiende, porque lo he discutido con ustedes, sentada
ahí, estas cosas las he discutido muchas veces, infinidad de veces. Los
conozco a todos, conozco los tiempos parlamentarios, conozco también
hasta las vanidades, todos las tenemos. Yo también, soy humana, sino no
estaría sentada acá, no creo ni en santos ni en ángeles, no por lo
menos en la Tierra, pero del otro lado, de las corporaciones, que
siempre critican a la política después de haber conocido a muchos,
desde mi función de Presidenta, les aseguro que bueno, en fin, muchas
veces ansío por ahí juntarme con algunos de ustedes para rememorar
viejos tiempos.
Por eso y para finalizar quiero pedirles a todos que no renuncien a sus ideas, que no renuncien a sus proyectos, a sus ambiciones personales, pero por favor hagamos un inmenso esfuerzo, no por el
Gobierno sino por la República, por la Nación, para poder abordar en
serio los problemas estructurales que aún nos quedan, como el caso del
endeudamiento, que si lo resolvemos bien y tal cual viene y pinta la
economía…, en un año en donde también tenemos problemas que nos vienen
desde afuera, por la volatilidad de los mercados, ustedes vieron lo que
está pasando en España, en Italia, en Grecia, y lo que también dijeron
el otro día de economías emergentes desde el Fondo Monetario
Internacional, aunque en realidad no le creo mucho pero bueno… lo
cierto es que necesitamos tener mucha responsabilidad, necesitamos
tener mucho sentido común y que en el 2011, cuando la gente decida
quiénes van a ser los que conduzcan la República Argentina a partir del
10 de diciembre de 2011, lo hagan en el marco de esta nueva ley, pero
fundamentalmente en el marco desde donde pueda escuchar qué dicen sus
dirigentes acerca de cada cosa, qué van a hacer con la demanda
agregada, qué van a hacer con las jubilaciones, qué van a hacer con el
plan económico, qué van a ser con los incentivos fiscales, qué van a
hacer con la recaudación, cuáles son las áreas que van a privilegiar,
cómo van a hacer si bajan impuestos de un lado para financiar gastos
del otro.
Todo eso tenemos que hablar porque si no, y aquí sí termino y por favor no quiero ningún silbido ni nada por acordarme del 99, porque es un ejercicio además político el que quiero hacer, junto a todos ustedes
que son políticos igual que yo; en el año 99 nada de esto se discutió,
nadie preguntaba cómo se iba a seguir sosteniendo la convertibilidad,
todo el mundo decía que un dólar iba a valer un dólar, un peso iba a
valer un peso, vinieron propagandas con swaps corriendo de atrás y
nadie discutió nada porque había una gran Argentina virtual y mediática
que solamente mostraba estereotipos y ocultaba ideas y proyectos. Y nos
fue muy mal a todos, a los que gobernaban, a los que éramos oposición,
porque cuando estábamos en el Congreso, ese día de 2001, la gente
afuera no distinguía y decía este es del gobierno y este votó en
contra, nos quería matar a todos, a todos nos querían matar en el año
2001, a todos los políticos, a los oficialistas y a los opositores, a
todos. Por eso en nombre de una historia que alguna vez se pensó que
tanto peor tanto mejor, olvídenlo: tanto peor es siempre mucho peor.
Por eso los convoco a que discutamos y debatamos y ayudemos a la
República Argentina.
Muchas gracias y dejo abierto el Período Ordinario de Sesiones. Muchas gracias”. (Aplausos).
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